Complicado. Parece ser que todo en la vida es complicado. El
amor, el dinero, los estudios, la familia… Yo he llegado a la conclusión de que
todo es demasiado fácil y que las personas tendemos a complicarlas. Y es que ya
sabes lo que se suele decir, todo lo que vale la pena es difícil de conseguir.
¿Pero por qué tendemos a esto? ¿Qué nos hace tener la necesidad de luchar por
lo que queremos? Supongo que lo hacemos con el fin de presumir todo lo que
hemos tenido que pasar para conseguirlo. Nunca entenderé al ser humano. Sin
embargo, encuentro algo bonito en esta tendencia. Siempre he dicho que las mejores cosas son
aquellas que no se pueden explicar y hay sentimientos tan complicados que son, precisamente,
inexplicables y complicados. Quizá solo esté fuera del alcance de la capacidad
de comprensión de nuestro cerebro, quien sabe.
La eterna pregunta es: ¿merece la pena? –A.